13 – REVELACIONES DEL APOCALPSIS – FACIL DE COMPRENDER

13

 

 

¿Qué Dice La Biblia Del Santuario

Que Hay En El Cielo?

 

 

Dios ordenó construir el Santuario en el desierto para que los creyentes del Antiguo Testamento tuviesen una lección objetiva de las verdades espirituales y eternas. Los diversos sacrificios de los cuales el pueblo participaba y aquellos que presenciaban eran dramáticos audiovisuales destinados a mostrar patéticamente la gravedad del pecado, como así también el precio del rescate que sería pagado por nuestro Señor, la inmensidad de su gracia y los diversos aspectos del juicio divino y la erradicación final del pecado de este mundo y del universo.

 

 

El tabernáculo del desierto fue sustituido por el templo de Salomón y éste por el de Zorobabel, que a su vez fuera sustituido por el de Herodes.

En el año 70 DC se cumplió la profecía de Jesús de que no quedaría piedra sobre piedra de dicho templo (Mateo 24: 1-2) “Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”. (Mateo 24:1,2). A pesar de que la Santa Biblia dice que Dios quiere morar en nosotros, templos vivientes “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. (1 Corintios 3:16,17), en el Apocalipsis se habla del templo real, del cual el terrenal era sólo una figura o ilustración. El estudio del significado de las diversas ceremonias del santuario terrenal y de la obra de Cristo en el santuario real nos dará una comprensión más profunda del plan de salvación y de la erradicación completa del mal.

 

1. De acuerdo al Apocalipsis, ¿qué vio Juan que habla en el cielo? Apocalipsis 11:19

Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo“. (Apocalipsis 11:19)

 

NOTA:

Hay varias referencias más en el Apocalipsis respecto al Santuario de Dios que está en el cielo. Por ejemplo: Apocalipsis 7: 15; 14: 15, 17. “Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos”. (Apocalipsis 7:15) “Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda”. (Apocalipsis 14:15,17) Juan describe algunos muebles que vio en él, tales como el altar, el arca del pacto e incensario (Apocalipsis 8: 3, 11: 19) “Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono”. (Apocalipsis 8:3) “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo”. (Apocalipsis 11:19)

 

 

 

2. ¿Quién es el sumo sacerdote ministro de ese verdadero tabernáculo? Hebreos 8:1, 2

San Pablo dice que es Jesús,

Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre“. (Hebreos 8:1,2)

 

NOTA:

Los sacerdotes del Antiguo Testamento eran una sombra o ilustración del sacerdocio que cumpliría Nuestro  Señor  Jesucristo en el santuario celestial. Aquellos fueron muchos “debido a que por la muerte no podían continuar; más éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable” (Hebreos 7:23, 24). En el Nuevo Testamento cada creyente, como integrante del cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:27; Colosenses 1:18), es hecho por el Señor sacerdote (Apocalipsis 1:6; 1 Pedro 2:9, 10) con acceso directo a Dios por medio de Jesucristo (Hebreos 4:14-16). El único sumo sacerdote que tenemos en el Nuevo Testamento es Jesús (hebreos 3:1; 7: 24-27).

Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús”. (Hebreos 3:1)

más éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;  que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo“. (Hebreos 7:24-27)

 

En el Nuevo Testamento cada creyente, como integrante del cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:27; Colosenses 1:18), es hecho por el Señor sacerdote.

 

 

Los Símbolos Del Santuario

Eran Audiovisuales De La Realidad

 

3. ¿Había alguna relación entre el Santuario de la tierra, del Antiguo Testamento con sus servicios y el del cielo? Éxodo 25: 8, 9, 40; Hebreos 8: 5

Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis. Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte“. (Éxodo 25:8, 9,40)

Los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte“. (Hebreos 8:5)

 

 

 

 

4. Además del atrio, ¿cuántos compartimentos tenía el santuario? Hebreos 9:2, 3

Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo“. (Hebreos 9:2 ,3)

 

NOTA:

En el atrio o patio estaba el altar de los Sacrificios donde los holocaustos se elevaban como olor grato a Jehová, “y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová”. (Levítico 1:9) símbolo de Cristo quien “se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Efesios 5: 2). 

 

También había una fuente para lavar, “Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua”. (Éxodo 30:18) El agua también representa al Espíritu Santo (Juan 7:37-39), a la Palabra (Juan 13:10; 15: 3; Efesios 5: 26) y el bautismo (Juan 3: 5; Romanos 6: 3-6; 1 Juan 5:8). 

 

 

 

 

Entrando en el lugar Santo a la derecha estaba la mesa de los panes (Éxodo 25: 30) con 12 tortas hechas con flor de harina (Levítico 24: 5), representando a Jesús, pan de vida (Juan 6:48) y al cuerpo espiritual de Cristo, su iglesia (1 Corintios 10:17). 

 

 

 

A mano izquierda estaba el candelabro de oro (Éxodo 40: 24) que tenía 7 lámparas (Éxodo 25:37) que ardían continuamente (Levítico 24:2). Juan vio el candelabro en el cielo (“Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro”. Apocalipsis 1:12) y las siete lámparas ardiendo delante del trono de Dios (“Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios”. Apocalipsis 4:2,5) y a Jesús en medio de los candelabros (Apocalipsis 1:12-18). Jesús mismo dijo que él es la luz del mundo (Juan 8: 12).

  

 

 

Delante del velo estaba el altar del incienso (Éxodo 30:1-3; 40:26). Allí el sacerdote quemaba incienso de mañana y de tarde (Éxodo 30: 7, 8). En el Apocalipsis, Juan vio un altar de oro delante del trono de Dios en el cielo (“Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono”. (Apocalipsis 8:3) y dice que mucho incienso es añadido a las oraciones de los santos (Apocalipsis 8: 3, 4). También se dice que el incienso son las oraciones de los santos (“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos”. (Apocalipsis 5:8)

 

El lugar Santísimo era el más sagrado. Allí se encontraba el arca (Éxodo 26:33). En Apocalipsis Juan dice que vio el arca de Dios en su Santuario (“Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo”. Apocalipsis 11:19). Sobre el propiciatorio era visible la presencia manifiesta de Dios (Éxodo 25:21, 22) quien hablaba personalmente con Moisés (Números 7: 89). Juan vio al Señor sentado sobre un trono excelso (“Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado”. (Apocalipsis 4:2).

 

 

 

5. ¿Quién entraba en estos compartimentos?  Hebreos 9:6, 7  

Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo“. (Hebreos 9:6,7)

 

a. En el lugar Santo los sacerdotes.

 

b. En el lugar Santísimo el sumo sacerdote.

 

c. En el atrio: los pecadores arrepentidos.

 

 

 

6. ¿Qué servicios eran realizados en el santuario?

 

a. Números 28: 4:

Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde“. (Números 28:4)

 

 

b. Levítico 4: 27-30: Una cabra.  

Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y delinquiere; luego que conociere su pecado que cometió, traerá por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometió. Y pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de la expiación, y la degollará en el lugar del holocausto. Luego con su dedo el sacerdote tomará de la sangre, y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar“. (Levítico 4:27-30)

 

 

c.  Levítico 16: 27-30, 34:

Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación; y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol. El que los quemare lavará sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento. Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros. Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación una vez al año por todos los pecados de Israel. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó“. (Levítico 16:27-30,34)

 

NOTA:

En su libro Cristo en el Santuario, el Dr. Salim Japas señala seis pasos fundamentales de la salvación que aparecen nítidos en la simbología del Santuario: 

 

a) En la puerta del atrio se reconoce la necesidad de salvación (Isaías 64: 6). 

“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento”. (Isaías 64:6)

 

b) En el altar de los holocaustos nos es imputada la justicia de Cristo, el Cordero de Dios (Juan 1:29) inmolado por nosotros.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo“. (Juan 1:29)

 

c) En el lavacro se nos imparte la limpieza de la justicia de Cristo en el proceso de la santi­ficación (Hebreos 12: 6-11). 

Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados“. (Hebreos 12:6-11)

 

d) En el altar del incienso. Jesús vive para interceder siempre por nosotros (Hebreos 7: 24, 25). 

más éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. (Hebreos 7:24,25)

 

e) En el candelabro de oro, el Espíritu Santo testifica en favor de Cristo por medio de la iglesia (Mateo 5: 14-16). 

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos“. (Mateo 5:14-16)

 

f) En el arca del pacto se encuentran la justicia y la misericordia de Cristo (Apocalipsis 22: 3, 4).

Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes“. (Apocalipsis 22:3,4)

 

 

7. ¿A quién representaban todos los sacrificios del Antiguo Testamento? Hebreos 9:9, 13, 14;  Juan 1: 29; Apocalipsis 1:5.

Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,  ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”. (Hebreos 9:9, 13,14)

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo“. (Juan 1:29)

y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre“. (Apocalipsis 1:5)

 

NOTA:

El sistema de sacrificios del Antiguo Testamento enseñaba al pueblo el carácter terrible del pecado y a Jesucristo como el único que puede quitar la culpa. Los sacrificios múltiples no eran eficaces por sí mismos (Hebreos 10:4) pues el pecado es una ofensa moral. Sólo la sangre de Cristo, ilustrada por la de aquellos sacrificios, puede expiar los pecados de la humanidad (Romanos 3: 21-25; 1 Juan 1: 7).

 

 

El Santuario Ilustra La Obra

Mediadora De Cristo

 

 

8. ¿Cómo fue ilustrada en el Santuario del Antiguo Testamento la obra mediadora de Cristo? Hebreos 8:1-6

Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer. Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte. Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas“. (Hebreos 8:1-6)

 

NOTA:

Jesús es el único y suficiente mediador entre Dios y los hombres

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre“. (1 Timoteo 2:5)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí“. (Juan 14:6)

Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos“. (Hechos 4:11,12)

Un mediador intercede ante ambas partes. Intercede por nosotros ante Dios, ofreciendo los méritos de su sangre e implorando el perdón de nuestros pecados de los cuales nos hemos arrepentido, aceptando a Jesús (Romanos 3: 24-26; 1 Juan 2: 1, 2; 1:9, 7). También intercede de parte de Dios ante nuestra conciencia (Juan 15:26; 16: 8), a fin de que seamos convertidos y que vivamos dentro de la ética cristiana, guardando sus mandamientos (Hebreos 8: 10).

 

 

9. Habiéndose dado a sí mismo por el pecado ¿dónde prosigue ahora Cristo su mediación continua por nosotros? Hebreos 9: 23, 24; 7: 25.

Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios“. (Hebreos 9:23,24)

por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos“. (Hebreos 7:25)

 

 

 

 

10. ¿Qué mensaje anunciará la conclusión de la obra mediadora de Cristo? Apocalipsis 14:6, 7,15-20

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas“. (Apocalipsis 14:6,7)

Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios“. (Apocalipsis 14:15 -20)

 

NOTA:

Tres pasos del juicio aparecen aquí: Uno durante la mediación de Jesús, nuestro abogado (1 Juan 2:1), cuando él intercede mientras se investiga la conducta de los creyentes; otro paso es cuando se cierra la puerta de la gracia y el Señor viene a segar la mies de la tierra, su pueblo redimido (Apocalipsis 14:15, 16); el tercero aparece en tos versículos siguientes cuando las uvas son echadas en el lagar de la ira de Dios (Apocalipsis 14: 17-20) que ocurrirá con la destrucción de los impíos. ¿Cuándo habría llegado la hora del juicio? Lo estudiaremos en el análisis de la purificación del Santuario, en tos estudios 14 y 15.

 

 

Mi Decisión:

Señor Jesús, te acepto como mi único mediador. Te ruego que intercedas por mí ante el Padre y que tu Espíritu no se canse de hablar a mi corazón para inculcarme el amor por tu santa Ley.

 

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